Detroit: Zona de conflicto – Violencia y racismo en cámara

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Basada en el ataque racista de la polícía de Detroit en 1967, específicamente en el incidente en el Motel Algiers, esta película nos muestra muertes, golpes, abuso de poder y sobretodo mucho racismo. Cada elemento está hecho a la medida justa, sin ser morbosa logra transmitir el mensaje.

Esta historia nos muestra una pareja de amigos quienes se alojan en un motel, conocen a unas chicas y ellas los llevan con algunos conocidos los que bromean con una pistola de juguete. Todo se sale de las manos cuando en medio de uno de los ataques ya comunes dentro de la ciudad, Carl (Jason Mitchell) decide asustar a la policía desde su ventana, y es así como más tarde la policía se ensañará con ellos, torturándolos en nombre de una verdad inexistente. La vida de estos chicos corre peligro real, cada vida con esperanzas y aspiraciones distintas, abruptamente rotas por la discriminación de la policía.

Kathryn Bigelow, ya ganadora de un Oscar, ha sabido llevar a la pantalla grande este delicado tema que en los años 60 dejó a muchísimos muertos y que fue un detonante de la infinita lucha de los afroamericanos por obtener el respeto de los blancos. Exponer el racismo es el fin principal de la cinta, la cual por medio de un relato sencillo y con personajes que sin la necesidad de ser memorables, cumplen el papel de ser los protagonistas que representen el relato.

Con un clima muy oscuro y tenso, cámaras diseñadas para generar incertidumbre, planos detalle y colores sombríos, además de una destacada muestra de odio bajo la actuación de Will Poulter como el policía más desquiciado de todos.

Detroit es una película de un tema horrible muy bien hecha.

Post Author: Magda

Magda, animadora digital, amante del arte, música y cultura japo. La vida no sería nada sin libros, series, películas y buenos grupos de música.

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